Tras estudios minuciosos, todos los blogs anuncian a bombo y platillo que los discos duros de memoria solida o SSD realmente no aumentan el tiempo de batería de un equipo sino que lo disminuyen.

Esto es debido a que los discos duros convencionales poseen mecanismos especiales de hardware (y software) que permiten tener estado de ahorro de energía sin que estos estén totalmente apagados mientras que los SSD tienen dos únicos estados, apagados y encendidos.

Vía: TomHardware